Cuando consumimos una sustancia como el alcohol o las drogas, la línea entre lo reacreativo y la adicción es muy delgada, de ahí que la primera prevención es no consumir. Sin embargo, cuando por varias circunstancias nos vemos en esta situación es importante estar informados y conocer los principales signos de una adicción.

Esto nos sirve para reconocer en nosotros mismos cuando estamos entrando en una espiral de deterioro o para reconocerlo en nuestros seres queridos y poder tomar los pasos apropiados para atender la situación a tiempo.

Principales signos y síntomas de una adicción:

Obsesión: Lo primero que debemos de tomar en cuenta es, que para el adicto, la prioridad fundamental es satisfacer su necesidad de consumo o de continuar con su conducta. Es decir que lo anterior se vuelve una obsesión para él, mantener la adicción es lo único que importa.

Cambios en sus relaciones: 

  1. Las relaciones con la familia, amistades o pareja, se deterioran.
  2. Hay peleas frecuentes y más exaltadas de lo normal.
  3. Falta de comunicación
  4. Desinterés total por cooperar o arreglar la situación.

Trabajo: Al sumarle importancia a su adicción, el trabajo queda en segundo término.

  1. El deterioro en la calidad de trabajo.
  2. Conflictos constantes con los compañeros
  3. Llegadas tarde con signos claros de que algo anda mal.

Ámbito económico: Esta claro que la inversión prioritaria del adicto será destinada a mantener su adicción, por lo que es muy importante estar atentos a las anormalidades en el aspecto económico.

  1. Gastar todo lo que recibe en su adicción.
  2. Dejar a su familia sin alimento.
  3. Falta de pagos en los servicios básicos.
  4. Recurrir a actividades ilícitas para conseguir mayores ingresos
  5. Comenzar a vender poco a poco todo lo que se posee de valor (celulares, artículos electrónicos, joyas).

Actitud: El adicto puede volverse incluso irreconocible, tendrá una conducta pautada por el egocentrismo, la irritabilidad, agresividad. Pero hay que tener mucho cuidado con la manipulación, ya que es el recurso más usado y más eficaz que tienen para mantener su adicción (léase nuestro artículo de Codependencia)

Salud: Notar cambios inexplicables en la salud de la persona es una señal fuerte de alarma:

  1. Pérdida de sueño.
  2. Falta de apetito.
  3. Dolores de cabeza, entre otros.
  4. Traumatismos físicos, cómo moretones
  5. Grandes ojeras
  6. Rápida pérdida de peso son indicadores de que no hay que esperar más para buscar ayuda.

Falta de Control: El rasgo distintivo de la conducta adictiva es que al tratar de controlarla, la voluntad resulta insuficiente. La sustancia o actividad en cuestión controla a la persona, en lugar de ser al contrario. La falsa percepción de autocontrol es uno de los grandes paradigmas para entender las adicciones.

Los drogodependientes creen que pueden controlar la droga: la cantidad, las dosis, la frecuencia, etc. sin embargo nada hay más equivocado que esta creencia. Pensar que uno posee cierta omnipotencia frente a las drogas es una ingenuidad, y más aún cuando ya existen antecedentes de consumo

 Negación: Al enfrentarse con toda esta serie de problemas y anormalidades en su vida, una de las principales características del adicto es que tenderá a minimizar los problemas y a negar que son ocasionados por su adicción.

 Congelamiento Emocional: Producto de los cambios bioquímicos en el cerebro y de de las distorsiones ya mencionadas como característica del la adicción, la persona tiene una profunda dificultad para identificar, manejar e interpretar los sentimientos, así como una actitud de intolerancia a algunos de estos.

Los signos y síntomas descritos muestran un panorama general en el que se enmarcan las principales actitudes y consecuencias de las adicciones u otro tipo de trastornos de la salud mental en la vida de una persona, en caso de reconocer dichos patrones lo más importante es pedir ayuda profesional.

 Una guía personalizada a la situación, necesidades y posibilidades de la familia hace la diferencia. No esperes más, ¡pide ayuda hoy!