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Cuarta y quinta semana de rehabilitación, por MCBF

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16 de diciembre de 2015

Día de la visita tan esperada, J y yo llegamos temprano a la clínica y la Psicóloga nos dio un momento para hablar de R.

Nos comentó que cada día lo ve mejor, en el aspecto de darse cuenta de por qué está ahí, y de todo el daño que se estaba haciendo al consumir la marihuana. Que lo ve ya mas participativo, que si sienten que él necesita de verdad en confiar en la gente para poderse abrir y ya lo está logrando, que ya por fin se esta abriendo y está sacando todo el dolor que tiene dentro.

Comenzamos con la terapia de grupo y el tema fue la gratitud, de que están los pacientes agradecidos, y una vez que ya se dieran cuenta de qué estaban agradecidos pidió que pasaran al frente a compartir con todos, R por primera vez se animó a hacerlo, yo sé que eso a él le cuesta mucho trabajo y lo hizo, eso me dio mucha alegría, lo que dijo fue muy importante también, de que está muy agradecido con todos nosotros por todo el apoyo que le hemos dado, que durante su infancia y adolescencia se cerró en hablar y compartir el dolor que en esos momentos estaba viviendo y que cometió el error de haberlo hecho con nosotros también, confesó que estando en la universidad que en muchas ocasiones no quería contestar nuestras llamadas.

Nos dieron oportunidad de que si algún familiar quería hablar lo hiciera y pues me paré para agradecerle a R los 3 meses que compartimos juntos, que hablamos mucho, me acompañó a hacer muchas cosas, que él quisiera sanarse, a la clínica por toda la ayuda que le estaba dando, y agradecí haber tenido la fortaleza y la humildad de sentirme sin la fuerza y conocimientos necesarios para ayudarlo y tener que pedir ayuda. Eso es algo que a mi me cuesta mucho trabajo, siempre me he sentido autosuficiente y no me gusta pedir ayuda, y en esta ocasión no lo pude hacer, como madre no pude ayudar a mi hijo, pero me di cuenta que si hay quien le puede ayudar, gente profesional en el campo de la drogadicción y gente que ha vivido esta problemática.

También se está dando cuenta de la situación de todos sus compañeros, esta agradecido de no estar tan dañado como todos los demás, sabe que a muchos los han tenido que internar en otras clínicas, y de que su recuperación es mucho mas lenta y que tienen mas daño físico y mental, también que la situación familiar es muy diferente y bueno creo que eso le va a ayudar mucho.

El que me sigue preocupando es mi marido, quisiera que soltara todo lo que trae, que dejara de exigirse así mismo y a los demás, que se diera cuenta que no todos somos iguales, que no reaccionamos igual ante situaciones de la vida y que para unos es muy fácil defenderse y para otros no lo es. Es algo que él va a tener que trabajar mucho, para que pueda ayudar mejor a la sanación de R, y verlo como un ser humano que comete errores como todos.

Entiendo que estamos viviendo una situación que de verdad no esperábamos y que ignorábamos, nos ha tomado por sorpresa, es algo que no se puede digerir de la noche a la mañana, pero que si se puede trabajar desde el amor, la entrega y la empatía.

Al salir de la terapia, recibimos por parte de la clínica una invitación, para ir el sábado de 1:00 a 5:00 p.m., a un festejo navideño con todos los pacientes y las familias, a nosotros nos tocó compartir un postre y los pacientes nos van a dar una sorpresa. Por lo que iremos a participar en este convivio.

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19 de diciembre del 2015

No he podido dormir, estoy muy emocionada, ya que por ser fechas de festejos navideños, el día de hoy vamos a ir a la Clínica para estar con R. Vamos a llevar un pie de manzana y una bolsa de dulces, para compartir. Cada vez me siento mejor solo con saber que él está recuperándose, no hay como saber tomar buenas decisiones y reconocer en pedir ayuda cuando se necesita. Nosotros en casa, llevando una vida normal, pensando en él y en nosotros, todos somos importantes, todos nos necesitamos, un trabajo en equipo, toda una unión familiar.

La fiesta estuvo hermosa, R nos recibió con mucha alegría y muy emocionado, llevamos un pie de manzana para compartir y un regalo para que se lo dieran el 24.

En esta ocasión estaban los residentes y sus familias de la Clínica Medio Camino, por lo que había mucha gente en la fiesta, nos sirvieron ponche, luego pasamos a comer, había tamales, lasaña, pavo, relleno, ensaladas de muchos tipos, arroz, frijoles, muchísima comida para compartir, después los residentes de ambas clínicas nos dieron una sorpresa y nos presentaron un show organizado por ellos, que disfrute de verdad. Luego hubo quienes compartieron algunas palabras, y estoy muy sorprendida de la cantidad de jóvenes que se inclinan por el alcohol y las drogas, nunca me imaginé. Que suerte tienen los que están en esta clínica de recuperación, ojalá y todos los que se drogan tuvieran esta gran oportunidad.

Espero y deseo que todos ellos y R realmente aprovechen esta oportunidad y logren tomar un camino diferente al que ya habían tomado.

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22 de diciembre 2015

Hablé con la Psicóloga de la clínica y me confirmó que teníamos el 24 a las 11:00 la terapia familiar, R mi marido ese día no va a ir a trabajar por lo que podrá estar ahí. Entonces es cuando me di cuenta que de verdad las personas que trabajan ahí hacen lo posible por la recuperación de las familias y los internos ya que el 24 de diciembre nunca habían tenido sesión con familias y ahora hicieron una excepción, por lo que me comuniqué con A M para darle las gracias por todo lo que ya estaban haciendo por nosotros y me dijo que ese día tenían su cena navideña como empresa, y me pidió si les escribía una carta y así lo hice.

Comparto la carta:

MI QUERIDA FAMILIA CLÍNICA NUEVO SER:

Sé que el día de hoy tienen su festejo de Navidad, quiero dedicarles unas palabras a TODOS, conozco a algunos pero no quiero mencionarlos para no dejar de mencionar a alguien.

Para mí estas fechas decembrinas son para muy importantes, para empezar la familia se reúne y hay intercambio de muchas emociones, Yo por ejemplo tengo por primera vez a mis padres y hermano, quienes vienen desde la Cd. De México, en casa para celebrar estas fechas.

Jesús es para mi un gran ejemplo de “Amor” “Perdón” “Inclusión” y “Sanación”, yo no celebro su nacimiento como tal, yo celebro el que siempre esté en mi, para poder seguir y vivir su ejemplo.

Lo que he logrado vivir ahora con mi hijo R siendo paciente de la Clínica Nuevo SER es todo lo que Jesús vino a enseñarnos. Porque veo que todos ustedes, que trabajan ahí, siguen ese gran ejemplo. Se nota que todos son buscadores de lo bueno y luchan por eso, sacan lo mejor de ustedes para dárselo a sus pacientes.

Con lágrimas en los ojos, nudo en la garganta y moquitos en la nariz, les estoy muy agradecida por todo lo que han hecho hasta ahora por mi hijo y por los demás pacientes, ahora los veo como una gran familia, ya casi a todos los conozco y sé sus nombres. En cada sesión con todas las familias, percibo todo el gran dolor que han vivido y lo que les orilló para caer en las drogas y/o en el alcohol, quisiera que todos supieran que son verdaderamente amados, ya que son hijos de Dios, pero uno nunca sabe realmente el sufrimiento que ellos viven hasta que lo logran expresar.

Lo mas importante, es ver que el trabajo que cada uno de ustedes hace en la clínica se percibe que se hace con amor y cariño a sus pacientes, su prioridad es de que realmente salgan adelante y los tratan como personas y no un paciente o un número más.

Sigan haciéndolo, todo lo bueno que hacen se verá reflejado en cada uno de todos sus pacientes, y la gratitud que yo como madre ya les tengo por todo lo que están haciendo.

La fiesta navideña que se hizo para todas las familias, el sábado pasado, fue verdaderamente espectacular, el que todos compartiéramos los alimentos, así como Jesús lo hacía con sus amigos, el ver a los pacientes que se preocuparon por darnos una sorpresa a todos; como, bailar, cantar, hacer una declamación, fue maravilloso, y escuchar a los padres de familia fue enriquecedor.

Todos vivimos algo diferente con nuestro familiar, pero el gran dolor y sufrimiento se hace presente y lo que mas queremos es de que se den cuenta, pongan los pies en la tierra, tengan las herramientas necesarias para salir adelante y lo mas importante es de que sepan que no están solos y se sientan amados.

A cada uno de ustedes les doy las GRACIAS por lo que ya se está haciendo por mi hijo y les deseo que todas las bendiciones que ya tienen se llenen con creces con cada paciente que les llegue pidiendo AYUDA.

Con mucho cariño

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Miércoles 23 de diciembre 2015

Día de visita a la clínica, J y yo ya estamos listas para ir a Playas, deje a M con mis papás y a disfrutar a R, ya que no podrá estar con nosotros en navidad.Ahora nosotros somos los que mas tiempo llevamos ahí, ya las familias que conocimos desde un principio ya no están, y hay menos residentes. R en esta semana es el decano (encargado de las oraciones, de que todos lleguen a tiempo a sus sesiones etc.) Por lo visto les dan sus propias responsabilidades.

La terapia con las familias estuvo muy interesante, hicimos una dinámica de ponernos en parejas, familia con residente, y escuchar al residente por unos minutos y luego que él/ella nos escuchara, a mi me tocó una señora ya mayor con problema de alcoholismo que acababa de entrar y estaba muy enojada por que el marido la había llevado a la clínica, me sorprende muchísimo como algunos pacientes se enojan y molestan porque los familiares los llevan a rehabilitación. Si supieran realmente el dolor que causa verlos destrozar su vida de esa manera y que lo que mas queremos en el mundo es de que estén bien, antes de enojarse deberían de estar agradecidos.

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Jueves 24 de diciembre 2015

Es temprano por la mañana, y ya estamos listos para ir a la sesión familiar con R, estoy muy nerviosa, tengo miedo de lo que nos vayan a decir ahí. Yo he visto mucho mejor a R, pero estoy consciente de que necesita más tiempo de terapia pero sus estancia en la clínica ya termina el domingo 27.

Llegamos a la clínica y nos recibió M la terapeuta personal de R y nos dijo muchas cosas de lo que R ya está logrando trabajar, pero que al mismo tiempo todavía le falta muchísimo. Y ya no es ver el problema de la adicción, si no que él tiene que llegar a darse cuenta que es lo que lo llevó a las drogas. Nos pidieron que habláramos y compartiéramos como cada uno de nosotros habíamos estado viviendo todo este proceso. Casi todos coincidimos en la mejoría de R, en el dolor tan grande que tenemos como familia por lo sucedido y el enterarnos que la estaba consumiendo y ya no tanto medicinal si no también en plan social, y ahí supimos que diario la estaba fumando. Ahí yo me sentí fatal, porque me dejé llevar por sus palabras, quise creerle y confiar en él, y me engaño, me va a costar mucho trabajo volver a tenerle confianza.

Luego vino M la psicóloga de la clínica y entre las dos nos dijeron que el consejo de la clínica había llegado a la conclusión que R iba a necesitar una clínica de medio camino, que todavía no estaba listo para venir a casa, yo en lo personal me quedé tranquila, la verdad no lo sentía totalmente listo para traerlo a casa y teníamos miedo de que volviera a caer y ahí si la reacción de mi marido hubiera sido muy drástica.

Y luego llegó el momento de decirle a R de que iba a tener que seguir en Medio Camino, se quedó sin voz y pidió si se podía recostar porque le estaba costando trabajo procesar lo que le estaba diciendo. Parecía como si le hubiésemos echado un balde de agua helada. M le dijo que ok, pero que mas bien tenía que estar sentado y viéndonos pero dijo que le empezó a doler la cabeza, por lo que se recostó tantito y luego volvió a la silla.

Mi marido le preguntó que cómo se sentía él con esa decisión por lo que nos juró y prometió trabajar 110% para salir adelante, pero en esta ocasión, sabemos que si lo puede trabajar pero no estamos seguros con la certeza de que no vuelva a caer y el doctor nos dijo que una recaída podría ser muy peligrosa. Entonces mi marido le dijo necesito que en esta ocasión vuelvas a confiar en nuestra decisión y que continuara con su tratamiento y accedió, no muy contento pero lo aceptó y eso es muy importante.

Luego nos presentaron al fundador de la clínica y me encantó haber tenido la oportunidad de hablar con él unos minutos, que nos compartiera que tenía veintitantos años ya sobrio y que agradecía muchísimo haber tenido la oportunidad de haber estado en una clínica de rehabilitación y salir adelante. Animó a R a ir a Medio Camino, que no se iba a arrepentir y que a fin de cuentas era para su bien.