Las adicciones y las enfermedades de la salud mental son mucho más común de lo que pensamos y no tienen nada que ver qué tan buena o mala sea la persona quien lo padece, es una situación de salud que debe atenderse lo antes posible y que está atravesada por factores sociales, económicos y culturales. 

Como familiar es fundamental saber que ni tu ni nadie de tu circulo familiar es culpable de la situación, las adicciones y las enfermedades de la salud mental son complejas y dependen de muchos factores. Lo principal al reconocer la situación es pedir ayuda a los especialistas que te guiaran por el camino más adecuado para el caso en particular. 

La negación de una adicción es parte de un conjunto de distorsiones del pensamiento adictivo, como principal mecanismo de defensa para no aceptar la gravedad de la enfermedad y sus consecuencias. 

La principal función de la negación es evitar tener conciencia de las consecuencias que tiene una adicción en la vida de que consume, protegiéndose así del dolor que implica reconocer el daño que se inflige a sí mismo y a sus seres queridos. 

Existen otras conductas que acompañan a la negación, por ejemplo: 

  • Minimización: Restarle importancia o significado a los eventos relacionados con las consecuencias de la adicción.
  • Racionalización: Asignar una razón lógica a algo que no la tiene o que és por naturaleza irrazonable.
  • Justificación: Justificar el uso en virtud de algo que ocurrio en el pasado o por la forma en que lo tratan o por cualquier otra condición existente en la vida del adicto
  • Proyección: Ver en los demás los problemas que el adicto está pasando en su propia realidad, de modo que puede culpabilizar a otros de su problema.
  • Futurización: Salirse de la realidad presente y vivir en el futuro como una manera de no ponerse en contacto con su realidad presente.

El pensamiento adictivo le permite al adicto continuar con la conducta y/o el consumo sin enfrentar el dolor de asumir la responsabilidad de ello, de ahí la importancia de reconocer la negación como una herramienta psicológica patológica que es parte de la misma enfermedad. 

Un problema importante a considerar es que alrededor de una persona adicta suele haber seres queridos codependientes que caen en la misma conducta de negación o minimización de la situación, consintiendo y justificando el consumo de la persona; lo que, en vez de ayudar, empeora notablemente la situación posponiendo la búsqueda de ayuda. 

Estos son algunos de los principales obstáculos para que quien consume, así como su circulo cercano de amistades y familia no pidan ayuda hasta un punto de quiebre o crisis donde se toca fondo.

Evitar llegar a un punto de quiebre y pedir ayuda a tiempo es una excelente forma de prevenir consecuencias mayores de una adicción, así como de facilitar el proceso de recuperación. Sin embargo, en cualquier momento del proceso pedir ayuda hará la diferencia. 

Es ahí donde entra la Intervención en Crisis, esta es una estrategia llevada por un profesional en adicciones y relaciones codependientes que busca influenciar de manera activa a la persona adicta, así como a cualquiera de sus seres queridos que este reforzando la adicción, sobre la seriedad de la situación y la urgente necesidad de aceptar una tratamiento. 

La Intervención en Crisis debe ser llevada por un experto debido a que su alto índice de efectividad se debe a que se planea de manera personalizada al caso, así como a las necesidades económicas y de traslado correspondientes para hacer posible que quien está consumiendo acepte la gravedad del problema, acepte recibir un tratamiento y sea posible organizar el ingreso de manera inmediata. 

Guiada de manera correcta este procedimiento tiene un rango de efectividad entre el 80 y 95%, logrando en una abrumante mayoría de casos que la persona ingrese a un tratamiento. La negación genera mucha impotencia, sobre todo para quien está consiente de lo crucial que es pedir ayuda a tiempo, si ese es el caso que estás viviendo, la Intervención en Crisis es la solución que estás buscando. 

Recuerda, siempre es buen momento para pedir ayuda, asesórate de un profesional.